Belvedere, Vienna

  • El beso

    Hay obras de arte que se convierten en iconos sin que nadie lo planee, y El beso de Gustav Klimt es quizá el ejemplo más deslumbrante de ese fenómeno: pintado hace más de un siglo, este abrazo dorado se reprodujo tanto que llegó a aparecer en millones de postales, tazas y camisetas antes de que…