Saturno devorando a su hijo
Imagina que la obra más aterradora de la historia del arte nunca estuvo pensada para que nadie la viera. Saturno devorando a su hijo no se pintó para una galería, ni por encargo de ningún rey ni noble. Goya la pintó directamente sobre la pared de su propia casa, como si fuera un secreto oscuro…
