Tres bellezas de la actualidad
¿Sabías que en el Japón del siglo XVIII existían auténticas celebridades populares, igual que hoy, y que sus rostros se reproducían en miles de estampas que la gente coleccionaba con fervor? Tres bellezas de la actualidad, creada hacia 1793 por Kitagawa Utamaro, es precisamente eso: el equivalente histórico de una portada de revista dedicada a las mujeres más famosas y admiradas de Edo. Una obra que convierte el arte en cultura popular, y que siglos después sigue hipnotizando a quien la contempla.
Datos clave
- Artista: Kitagawa Utamaro
- Año: c. 1792–1793
- Técnica: Grabado en madera policromado (nishiki-e)
- Dimensiones: No documentadas públicamente
- Movimiento: Ukiyo-e
- Ubicación actual: Museum of Fine Arts, Boston
¿Qué hace que «Tres bellezas de la actualidad» sea inolvidable?
Lo que distingue a Tres bellezas de la actualidad de miles de estampas de la época no es solo la belleza de sus figuras, sino su atrevida modernidad conceptual. Utamaro no pintó diosas ni figuras mitológicas. Retrató a tres mujeres reales con nombre y apellido: la geisha Tomimoto Toyohina y las camareras de salón de té Naniwaya Kita y Takashima Hisa.
Eso, en 1793, era casi revolucionario. Por primera vez, la fama popular tenía cara, y esa cara se podía comprar, colgar en casa y admirar cada día. Utamaro transformó el retrato en una declaración sobre la cultura de su tiempo.
Además, la composición triangular en la que los tres rostros se agrupan crea una tensión visual sutil pero poderosa. No hay jerarquía obvia entre ellas. Las tres comparten el protagonismo con una elegancia que parece casi democrática.
Contexto histórico
El Japón del período Edo vivía una paradoja fascinante. La sociedad estaba rígidamente estratificada bajo el shogunato Tokugawa. Sin embargo, en las calles de Edo —la actual Tokio— florecía una cultura urbana vibrante, hedonista y llena de creatividad.
Las estampas ukiyo-e eran el medio de comunicación masiva de la época. Se imprimían en grandes tiradas y llegaban a todos los rincones de la ciudad. Por lo tanto, una estampa exitosa podía convertir a una desconocida camarera de salón de té en una figura admirada en todo el país.
En ese contexto, Tres bellezas de la actualidad surgió en un momento de máximo esplendor del género. Las reformas Kansei, impuestas por el gobierno a finales del siglo XVIII, intentaban frenar el lujo y la representación de cortesanas. Utamaro, sin embargo, supo navegar esas restricciones con inteligencia, eligiendo a mujeres que no eran cortesanas pero sí íconos populares.
Simbolismo y en qué fijarse
Si te encuentras frente a Tres bellezas de la actualidad, empieza por los rostros. Utamaro domina como nadie el okubi-e, el retrato de busto ampliado que acerca al espectador hasta casi poder respirar el mismo aire que las figuras.
Fíjate en los peinados: cada uno es diferente y refleja el rango social y el estilo personal de cada mujer. Los accesorios de laca y las peinetas de carey no son decoración arbitraria; son información social codificada para el espectador de la época.
Observa también la paleta cromática. Utamaro usa colores delicados —rosas, ocres, negros profundos— con una economía de medios que resulta asombrosa. Cada línea del kimono define el carácter de quien lo lleva.
Finalmente, presta atención a las expresiones. Ninguna de las tres mujeres mira directamente al espectador. Esa distancia calculada no es frialdad; es elegancia. Es una invitación a mirar sin llegar nunca a poseer del todo lo que se ve.
Sobre Kitagawa Utamaro
Kitagawa Utamaro nació hacia 1753 en Japón, aunque el lugar exacto de su nacimiento sigue siendo incierto. Desde joven se formó en el mundo del grabado y pronto encontró su voz propia en la representación de la mujer.
Nadie antes que él había llevado la figura femenina a ese nivel de introspección psicológica. Sus mujeres no son ideales abstractos; son personas con estados de ánimo, pensamientos y mundos interiores. Por eso, Utamaro se convirtió en el maestro indiscutible del bijin-ga, el género dedicado a representar a las bellezas femeninas.
Su carrera, sin embargo, terminó de forma trágica. En 1804, el gobierno Tokugawa lo arrestó y lo condenó por representar al señor feudal Toyotomi Hideyoshi de forma considerada irrespetuosa. Utamaro murió apenas dos años después, en 1806, con la salud y el espíritu quebrantados. Tenía, probablemente, unos cincuenta años.
Legado e influencia
Tres bellezas de la actualidad no solo marcó su época. También cruzó océanos para influir en el arte occidental del siglo XIX. Los impresionistas franceses —Monet, Degas, Toulouse-Lautrec— quedaron fascinados por las estampas japonesas que llegaban a Europa. La línea limpia, la planitud del color y la atención al gesto cotidiano que Utamaro practicaba resonaron profundamente en ellos.
Hoy, su influencia llega hasta el diseño gráfico contemporáneo, la ilustración editorial y la cultura visual japonesa moderna, incluido el manga. Utamaro enseñó al mundo que el retrato de una mujer ordinaria puede ser tan trascendente como el de un emperador.
Dónde ver la obra hoy
Actualmente, Tres bellezas de la actualidad se conserva en el Museum of Fine Arts de Boston, uno de los museos más importantes de Estados Unidos y hogar de una de las colecciones de arte asiático más destacadas del mundo occidental.
Si planeas visitarla, el museo se encuentra en la avenida Huntington y es accesible en metro (línea verde, parada Museum of Fine Arts). Conviene reservar entrada con antelación en su web oficial. Las estampas ukiyo-e se exhiben de forma rotatoria para protegerlas de la luz, así que comprueba antes si la obra está en exposición durante tu visita.
Mientras estés allí, no pierdas las otras piezas de su extensa colección japonesa: lacas, cerámicas y más estampas ukiyo-e que complementan perfectamente la experiencia.
Preguntas frecuentes
¿Quiénes son las tres mujeres representadas en Tres bellezas de la actualidad?
Las tres figuras son la geisha Tomimoto Toyohina y las camareras de salón de té Naniwaya Kita y Takashima Hisa, las tres famosas en Edo hacia 1793.
¿Qué técnica usó Utamaro para crear esta estampa?
Utamaro usó el nishiki-e, un proceso de grabado en madera policromado que requería múltiples bloques de madera, uno por cada color, aplicados con gran precisión.
¿Por qué se llama «de la actualidad»?
El título hace referencia directa a que las tres mujeres eran celebridades contemporáneas del artista, no personajes históricos o mitológicos. Era un retrato del presente, no del pasado.
¿Es Tres bellezas de la actualidad una obra única o se imprimieron varias copias?
Como toda estampa ukiyo-e, se imprimió en múltiples ejemplares. Esta técnica permitía la producción en serie y hacía accesible el arte a un público amplio.
¿Influyó esta obra en artistas occidentales?
Sí, de forma decisiva. El estilo de Utamaro fue ampliamente admirado por los impresionistas franceses durante el japonismo del siglo XIX, un movimiento de fascinación colectiva por el arte japonés.
Si Tres bellezas de la actualidad te ha cautivado, te invitamos a seguir explorando las obras maestras del ukiyo-e y de otros movimientos fascinantes en nuestro sitio. Cada obra tiene una historia que merece ser contada, y aquí encontrarás las mejores.
Imagen: Tres bellezas de la actualidad – Kitagawa Utamaro (1793). Licencia: Public Domain. Fuente: Wikimedia Commons.
